La Bomba de Tiempo presenta su primera obra de teatro infantil

Por: Ilan Kazez

Para La Bomba de Tiempo, crear es transformarse. Desde su nacimiento, hace trece años, el grupo de percusión e improvisación consiguió adaptar su propuesta a distintos formatos. Pero ahora, dieron un paso más allá, y por primera vez presentan una obra de teatro para chicos, a la que bautizaron Ritmo.

Dirigida por Malena Solda y protagonizada por los actores Florencia Anca y Enzo Ordeig, junto con ocho músicos del grupo, la obra cuenta el encuentro entre Ritmo y Cosmos. Luego de que el primero se extraviara de La Bomba de Tiempo, le pide a su nuevo compañero que lo ayude a encontrarla. Así, emprenden un viaje en el que se cruzarán con algunos personajes de La Bomba que irán guiándolos por el camino de esta aventura.
La obra nació como una especie de deuda que tenía La Bomba de Tiempo con el público infantil. “Hace unos años que veníamos sintiendo la necesidad de una renovación en los shows para niños. También veíamos ciertas limitaciones de lugar, porque el espacio de los lunes es para público de pie y a veces muchos chicos se quedaban sin ver o bien los padres los tenían colgados”, explica Luciano Larocca, miembro de La Bomba e impulsor de la idea.
“A partir de que los menores de edad no pudieron entrar a los shows de los lunes, se generó un vacío que tratamos de ocupar haciendo funciones de vacaciones de invierno. Siempre nos quedábamos con la sensación de que, en realidad, lo que teníamos que cambiar era el show, y no el contexto”, agrega.
Frente a este obstáculo, La Bomba no se quedó quieta y usó todo el poder creativo de un equipo encabezado por Malena Solda e integrado por guionistas, músicos, actores, escenógrafos y hasta VJ. El objetivo: crear una obra novedosa. Y la mayor novedad radica en que, precisamente, es un espectáculo que mantiene intacto el espíritu abierto e impredecible de La Bomba. Por este motivo, el público juega un rol clave: “Ritmo es un espectáculo innovador a partir del lugar de participación que se les da a los chicos desde el comienzo del espectáculo hasta el final. Ellos llegarán a una conclusión junto con los personajes en escena y lograrán reconocer, vivenciar y disfrutar del teatro, al mismo tiempo que aprenden nociones musicales”, señala Malena Solda. “Los chicos van a transitar distintos aspectos de la música: el ritmo, el baile, la melodía y el lenguaje de señas típico del trabajo de LBDT”, añade.
“El público es un componente imprescindible de la obra y nosotros queremos lograr algo con todos. A veces sentimos que el público está frío o distante, y buscamos por un lado y por otro que se muevan, que canten, que se apoderen de lo que pasa. En general, esto siempre termina sucediendo, porque es lo que sabemos hacer”, comenta Luciano, y concluye: “El otro día uno de los directores de La Bomba que va a estar en una escena me preguntó: ‘Y si la gente no se engancha, ¿qué hacemos? ¿Toca, igual, La Bomba?’ La respuesta que le di van a saberla cuando vengan a ver Ritmo: ¡imposible no engancharse!”.